Educación y convivencia
Educación básica del cachorro: por dónde empezar y qué métodos usar
Por Casa Trufa · · 7 min de lectura
La educación de un cachorro empieza el día que llega y se hace con premios: se le enseña qué hacer y se recompensa cuando lo hace. La sociedad veterinaria AVSAB recomienda solo métodos basados en recompensa y desaconseja los castigos. Lo primero: dónde hacer sus necesidades, no morder manos, su nombre, la llamada y el guacal.

¿Cuándo y cómo se empieza a educar a un cachorro?
Desde el día que llega, con premios y en ratos muy cortos. No hay que esperar a que «tenga edad»: cada vez que lo sacas a su sitio, lo llamas por su nombre o lo premias por soltar tu mano ya lo estás educando. La RSPCA resume el método: premiar lo que quieres que repita.
El orden razonable para las primeras semanas es este:
- dónde hacer sus necesidades;
- que las manos y los pies no se muerden;
- su nombre y venir cuando lo llamas;
- estar tranquilo en su guacal o su cama;
- quedarse solo un rato sin angustia.
Todo esto convive con algo que tiene fecha de vencimiento y va primero: la socialización del cachorro. Sentarse se aprende a cualquier edad; perderle el miedo al mundo, no.
¿Por qué refuerzo positivo y no castigo?
Porque funciona igual o mejor y no hace daño. La sociedad veterinaria de comportamiento AVSAB recomienda, con base en la evidencia científica actual, que se usen únicamente métodos basados en recompensa para todo el adiestramiento del perro, incluido el tratamiento de problemas de conducta.
Su declaración de 2021 es tajante en tres puntos:
- no hay evidencia de que los métodos aversivos sean necesarios ni más eficaces que los de recompensa en ningún contexto;
- los métodos aversivos perjudican el bienestar del animal y su vínculo con las personas, y sus consecuencias documentadas incluyen más ansiedad, agresividad relacionada con el miedo y evitación;
- el adiestramiento es más eficaz cuando enseña al animal qué hacer que cuando lo castiga por lo que no debe hacer.
AVSAB enumera lo que un adiestrador adecuado debe evitar: herramientas que causan dolor (collares de ahogo, de púas o eléctricos), intimidación (gritos, atomizadores de agua, latas de ruido, forzar al perro a tumbarse boca arriba) y correcciones físicas como los tirones de correa.
Premiar no es dejarlo hacer lo que quiera. La misma declaración aclara que todos los animales aprenden mejor con estructura, rutina y límites, y que esos límites se enseñan sin miedo, intimidación ni dolor.
¿Cómo enseñarle dónde hacer sus necesidades?
Sacándolo a su sitio muchas veces y premiándolo allí mismo. La organización veterinaria PDSA recomienda llevarlo apenas se despierta, después de comer, después de dormir y de jugar, y cada dos o tres horas durante el día, y felicitarlo con un premio valioso cuando lo hace.
| Cuándo sacarlo | Por qué |
|---|---|
| Apenas se despierta | Ha aguantado toda la siesta o la noche |
| De 15 a 30 minutos después de comer | Es cuando suele necesitarlo, según el Manual Merck |
| Después de jugar o de emocionarse | La excitación lo acelera |
| Cada dos o tres horas | Su vejiga es pequeña |
| Cuando olfatea el piso o da vueltas | Son las señales de que va a hacerlo |
El mismo manual sitúa hacia las ocho semanas y media el momento en que un cachorro empieza a controlar voluntariamente sus esfínteres. Es decir: cuando llega a casa apenas está empezando a poder.
Los accidentes se limpian a fondo y en silencio. La PDSA lo dice sin matices: nunca castigues a tu cachorro por un accidente; no es culpa suya. El Manual Merck coincide: el castigo no ayuda y puede ser contraproducente.
En apartamento, mientras el veterinario no autorice la calle, «su sitio» puede ser un tapete absorbente o un balcón asegurado. Conviene que esté siempre en el mismo lugar y saber que después habrá que enseñarle el cambio a la calle.
¿Qué hago si el cachorro muerde manos y pies?
Dejar las manos quietas, ofrecerle un juguete y, si insiste, cortar el juego un momento. Es lo que recomienda Battersea: mantener la calma, no hacer movimientos bruscos, redirigirlo a un mordedor y premiar cuando elige el juguete o se queda tranquilo.
Morder es normal a esta edad. Battersea explica que los cachorros usan la boca para explorar y para jugar como lo hacían con sus hermanos, y que el mordisqueo aumenta alrededor de las 16 semanas, con la salida de los dientes definitivos, y cuando están cansados o sobreexcitados.
- Antes de que empiece: identifica cuándo ocurre (visitas, juego intenso, sueño atrasado) y ten un juguete a mano.
- Cuando muerde: manos quietas, sin gritar ni apartarlas de golpe; le ofreces el juguete.
- Si sigue: una pausa breve. Te apartas o lo llevas a su zona tranquila y vuelves cuando se calme.
- Lo que hay que evitar: los juegos de lucha con las manos, que enseñan justo lo contrario.
Muchas veces un cachorro que muerde sin parar lo que necesita es dormir. Y si hay niños, este es el punto en que más supervisión hace falta: niños y perros: convivencia segura.
¿Cómo enseñarle su nombre y a venir cuando lo llamas?
Primero el nombre, después una palabra corta para la llamada, y premio cada vez que llega. Dogs Trust propone empezar en un espacio cerrado: captas su atención con el nombre, dices la palabra, das un paso atrás y lo recompensas con voz alegre y algo rico cuando viene.
- El nombre: lo dices una vez; cuando te mira, premio. Así el nombre significa «atiéndeme, viene algo bueno».
- La palabra: «ven» o «aquí», siempre la misma y la misma para toda la familia, acompañada de un gesto, como abrir los brazos.
- Distancia y distracciones: se aumentan poco a poco. En espacios abiertos, con una correa larga sujeta al arnés hasta que la llamada sea fiable.
Dos errores la estropean. Uno es repetir la palabra una y otra vez cuando no viene: aprende que se puede ignorar. El otro es enojarte cuando por fin llega, o llamarlo para algo que no le gusta: aprende que venir sale caro.
¿Cómo acostumbrarlo al guacal?
Poco a poco y con la puerta abierta al principio. La PDSA propone dejar premios dentro para que entre solo, darle allí mordedores de larga duración, cerrar la puerta unos segundos y alargar ese tiempo a lo largo de días, primero contigo en el cuarto y después saliendo un momento.
Si en algún paso se angustia, se vuelve al anterior. El proceso completo suele llevar al menos unas semanas.
Tres límites que marca la PDSA:
- el guacal nunca se usa como castigo;
- un perro no debe quedar encerrado más de tres horas seguidas, y menos al principio;
- no sirve para manejar un problema de ansiedad por separación sin orientación profesional.
Bien enseñado, el guacal vale el esfuerzo. AVSAB señala que los cachorros acostumbrados a él se estresan menos si algún día hay que hospitalizarlos o tienen que viajar en carro o en avión. Para lo que sigue, aprender a quedarse solo, está ansiedad por separación en perros.
¿Cuánto debe durar una sesión de entrenamiento?
Poco. La RSPCA recomienda sesiones cortas y regulares en lugar de sesiones largas, en un lugar sin distracciones, sin apurar el ritmo de cada perro y terminando siempre con algo que le salga bien. No da una cifra en minutos, y no encontramos una fuente veterinaria que fije una.
Como orientación práctica para un cachorro de pocas semanas: unos pocos minutos, varias veces al día, repartidos entre comidas, juego y siestas. La mejor señal es él: si se distrae, se rasca, bosteza o se va, la sesión ya duró demasiado.
Ayuda usar parte de su ración diaria como premio, practicar una sola cosa por sesión y que toda la familia use las mismas palabras. Hay cachorros que piden más: un border collie o un pastor ganadero australiano necesitan trabajo mental todos los días.
Si aparecen miedo intenso, gruñidos al tocarle la comida o agresividad, deja de ser un asunto de educación básica. AVSAB recomienda que esos casos los evalúe un veterinario, que descarta causas médicas y decide si hace falta un especialista en comportamiento.
Preguntas frecuentes
¿A qué edad se empieza a educar a un cachorro?
Desde que llega a casa. No hace falta esperar a ninguna edad: las rutinas, su nombre y dónde hacer sus necesidades se enseñan desde el primer día, con sesiones muy cortas.
¿Sirve regañarlo o restregarle el hocico cuando se orina en la casa?
No. La PDSA pide no castigar nunca un accidente, y el Manual Merck señala que el castigo no ayuda y puede ser contraproducente. Se limpia a fondo y se le saca con más frecuencia.
¿Cuánto tarda un cachorro en aprender a hacer sus necesidades afuera?
Varía mucho. Según la PDSA, algunos lo aprenden en pocos días y otros tardan bastante más, y los accidentes son normales durante el proceso.
¿Cuándo deja de morder un cachorro?
Según Battersea, la mayoría lo supera hacia los cinco o seis meses; en razas grandes puede durar más. Suele aumentar alrededor de las 16 semanas, cuando salen los dientes definitivos.
¿Cuánto tiempo puede estar un cachorro en el guacal?
Poco. La PDSA pone como tope tres horas seguidas para un perro ya acostumbrado, y menos al principio. La noche, con salidas para hacer sus necesidades, es un caso aparte.
¿Los collares de ahogo o eléctricos son recomendables?
No. AVSAB pide evitar las herramientas que causan dolor, como los collares de ahogo, de púas o eléctricos, y afirma que no hay evidencia de que los métodos aversivos sean más eficaces que los de recompensa.
Fuentes
- AVSAB (American Veterinary Society of Animal Behavior): declaración de posición sobre el adiestramiento humanitario del perro. En inglés, 2021. Posición sobre métodos de recompensa y métodos aversivos
- AVSAB: declaración de posición sobre la socialización del cachorro. En inglés, 2008. El guacal como lugar de descanso y juego
- PDSA: cómo enseñar al cachorro dónde hacer sus necesidades. En inglés
- Merck Veterinary Manual (versión para propietarios): problemas de comportamiento en perros. En inglés. Edad de control voluntario y salidas después de comer
- Battersea Dogs & Cats Home: cómo hacer que el cachorro deje de mordisquear. En inglés
- Dogs Trust: cómo enseñar la llamada. En inglés
- PDSA: entrenamiento con guacal. En inglés. Pasos, medidas y tiempo máximo
- RSPCA: adiestramiento del perro. En inglés. Sesiones cortas y regulares; no da una duración en minutos
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